Diagnóstico preciso y tratamiento oportuno para fracturas simples y complejas. Aseguramos la correcta consolidación de tus huesos para un rápido regreso a tus actividades.
Una fractura ósea es una emergencia médica que requiere atención inmediata para evitar complicaciones vasculares, nerviosas o secuelas articulares. Si tú o un familiar sufren un accidente, caída o golpe fuerte y presentan dolor intenso, hinchazón rápida, incapacidad para mover la extremidad, o deformidad evidente, debes inmovilizar la zona y acudir inmediatamente a urgencias.
Mientras llegas a la clínica en Martínez de la Torre con el Dr. Fredy Sánchez Hirata, mantén la extremidad elevada si es posible, aplica hielo local envuelto en una toalla (nunca directo a la piel) y no intentes enderezar el hueso por tu cuenta. Si hay una herida abierta (fractura expuesta), cúbrela con gasas limpias y busca ayuda médica urgente para prevenir infecciones óseas graves (osteomielitis).
El manejo integral de un traumatismo comienza con una evaluación precisa de los daños. No basta con saber que el hueso está roto; necesitamos conocer el patrón exacto de la fractura.
La respuesta corta es no. La decisión de operar o poner un yeso depende de factores biomecánicos cruciales:
Si la respuesta a estas preguntas es "Sí", la intervención quirúrgica suele ser el camino más seguro para garantizar que el hueso suelde correctamente sin deformidad.
Indicado para fracturas lineales, no desplazadas o en pacientes pediátricos (cuyos huesos sueldan extremadamente rápido).
Utilizamos técnicas modernas de inmovilización: aparatos de yeso tradicionales, férulas de fibra de vidrio (más ligeras y resistentes), y órtesis prefabricadas removibles. El seguimiento radiográfico periódico es obligatorio para asegurar que el hueso no se desplace mientras cicatriza.
En casos de fracturas complejas, es necesario realizar una cirugía para regresar los fragmentos a su lugar exacto de forma manual (reducción abierta) y fijarlos rígidamente.
El Dr. Fredy Sánchez utiliza implantes de última generación fabricados en titanio o acero inoxidable grado médico: placas con tornillos de bloqueo para huesos planos y clavos intramedulares introducidos por dentro del hueso para fémur o tibia. Estos implantes brindan tal estabilidad que, en muchos casos, el paciente no necesita usar yeso después de la cirugía.
El cuerpo comienza a formar una red de tejido fibroso y cartilaginoso para unir los extremos del hueso. El dolor agudo desaparece en gran medida. En este punto, los ejercicios de movilidad suave (sin carga de peso) son iniciados en fisioterapia.
Se depositan minerales (calcio) en el sitio de fractura. El hueso ya es lo suficientemente fuerte para soportar carga progresiva. Las radiografías comenzarán a mostrar evidencia de que el hueso se ha "pegado". Se pueden retirar yesos o férulas.
Aunque ya puedes volver a tus actividades normales e incluso deportivas, el hueso continuará remodelándose microscópicamente durante más de un año para recuperar su forma y resistencia original. Una dieta alta en calcio y Vitamina D es clave.